Alerta Educativa: PISA 2025 revela una tendencia decreciente en España, con notable brecha en matemáticas y ciencias

Según los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) 2025, el rendimiento académico de los alumnos españoles marca una tendencia general a la baja en las competencias básicas. Mientras las puntuaciones en Lectura, Matemáticas y Ciencias se alejan de los promedios de la OCDE y la Unión Europea, la resolución computacional de problemas emerge como un punto de fortaleza, acercando a España a la media internacional.
Los informes PISA 2025 confirman la preocupación creciente sobre la trayectoria educativa de España. A nivel internacional, la tendencia de los resultados es decreciente, siendo la materia de Lectura la que registra el descenso más pronunciado.
Caída en competencias clave
En Matemáticas, los resultados son particularmente preocupantes. Si bien la puntuación en la edición de 2022 fue de 473 puntos, en la evaluación de 2025 esta cifra cae hasta los 457 puntos. Este descenso de 16 puntos sitúa a España notablemente por debajo del promedio combinado de la OCDE y la UE, que alcanza los 463 puntos. En términos comparativos, el alumnado ha descendido casi 30 puntos desde 2015, aumentando la distancia con la media europea, mientras que la propia OCDE moderaba su descenso en esta materia.
La situación en Ciencias no es ajena a esta tendencia. Los estudiantes obtuvieron 477 puntos, lo que supone una reducción de 8 puntos respecto al informe de 2022 (485 puntos). Aunque la caída ha sido más suave que en Matemáticas, España sigue estando 5 puntos por debajo del promedio de la OCDE y 4 puntos por debajo del total de la Unión Europea.
Respecto a Lectura, la trayectoria es igualmente preocupante, con una caída acumulada de 45 puntos desde 2015, lo que evidencia un deterioro constante de las habilidades de comprensión lectora de los jóvenes.
El contraste positivo: La resolución computacional
A pesar de la tendencia a la baja en las tres materias curriculares principales, el informe destaca un notable avance en la competencia de resolución computacional de problemas. En esta área, los estudiantes españoles han obtenido una puntuación de 499 puntos, alineándose de forma casi perfecta con el promedio de la OCDE (499 puntos) y superando ligeramente el promedio de la UE (495 puntos).
En este aspecto, la Comunidad de Madrid lidera el rendimiento nacional con 515 puntos, seguida por Asturias (512) y Cantabria (510), demostrando que el buen desempeño en habilidades lógicas y computacionales no es uniforme en el territorio.
Desigualdades regionales en el rendimiento
El análisis por comunidades autónomas subraya las grandes disparidades en el rendimiento.
Ciencias: Madrid lidera con 495 puntos, superando con creces los promedios nacionales e internacionales. Otras comunidades como Castilla y León, Asturias, Cantabria, Galicia, Castilla-La Mancha, La Rioja y Aragón también muestran resultados muy por encima de la media de España (477 puntos).
Matemáticas: De nuevo, Madrid ostenta el liderazgo con 477 puntos. En general, las comunidades del centro y norte de la península, como Castilla-La Mancha y Aragón, se sitúan en un nivel muy superior a la media nacional (457 puntos).
Lectura: Asturias lidera las comunidades con 471 puntos, seguida de cerca por Madrid (469).
No obstante, los resultados también señalan brechas significativas. En Matemáticas y Ciencias, comunidades como Extremadura, Murcia, Canarias y Andalucía se encuentran por debajo de los promedios, evidenciando la necesidad de políticas de equidad educativa territorial.
Conclusiones: Una alarma de tendencias
A nivel macro, los resultados reflejan una tendencia de deterioro en las competencias fundamentales de los jóvenes. El propio informe advierte que, si bien los datos de España pueden utilizarse para comparaciones internacionales después de ajustes estadísticos por el porcentaje de alumnado excluido, la trayectoria general requiere atención inmediata.
En resumen, mientras que las habilidades lógico-computacionales muestran un potencial creciente y equiparable al promedio europeo, la caída sostenida y marcada en las competencias de Lectura, Matemáticas y Ciencias exige que las autoridades educativas revisen y fortalezcan las bases curriculares para revertir el distanciamiento de los estándares internacionales.
Fuentes: El Español, Europa Press
Foto de KOBU Agency en Unsplash