América amplía sus defensas espaciales con sistemas láser contra drones
El Gobierno estadounidense está fortaleciendo la integración de las capacidades militares y espaciales, lo que incluye la instalación de tecnología láser de defensa en el Puerto Espacial de Cañaveral para interceptar vehículos no autorizados.
La convergencia de actividades militares y espaciales está incrementando en los Estados Unidos. El gobierno ha tomado conciencia de que actualmente existen sistemas de armas desplegados en el espacio aéreo nacional y se están realizando ejercicios para abordar estas dimensiones desde una perspectiva estratégica. En este contexto, se ha aprobado una orden para la creación de una Academia Espacial que estará dirigida a formar tanto a astronautas como a personal militar. Adicionalmente, la NASA ha mostrado posibles planes para reactivar el uso de uno de los aviones de estrategia militar más grandes de la historia del país.
Un elemento clave de esta modernización es la integración de sistemas láser de armas en el Puerto Espacial de Cañaveral. Este sistema está destinado a neutralizar cualquier dron que acceda al espacio aéreo de la instalación sin la debida autorización.
El aumento de la vigilancia se debe al incremento de incidentes registrados en la zona. Específicamente, en 2025, solo en las inmediaciones de Cabo Cañaveral se contabilizaron cerca de 500 vuelos de drones que no contaban con permisos. Aunque algunos de estos vuelos pudieron ser producto de la curiosidad, como ocurrió en septiembre de 2026 con un turista chino que utilizó un dron para fotografiar el Centro Espacial Kennedy de la NASA, existe preocupación de que el origen de otros vehículos pueda deberse a actividades de espionaje provenientes de fuerzas espaciales o militares extranjeras. Además, la preocupación se amplía por el riesgo que suponen los tanques de combustible de los cohetes, los cuales podrían ser utilizados como bombas en caso de un ataque, haciendo necesaria una estricta protección del perímetro.
La tecnología tradicional de inhibidores de radiofrecuencia ha sido empleada en el pasado para desactivar vehículos de inteligencia. Sin embargo, se ha señalado que este método puede generar daños en las naves espaciales o en la carga útil que transportan. Por esta razón, el desarrollo y uso de armas láser se consideran actualmente una alternativa superior.
La implementación de estos sistemas no está exenta de precedentes mixtos. Aunque se han realizado pruebas en otras instalaciones estadounidenses, los resultados han sido variables. Por un lado, se ha logrado con éxito la intercepción y destrucción de numerosos drones de espionaje vinculados a un cártel de drogas mexicano, lo cual fue considerado un resultado positivo. No obstante, también se han reportado incidentes más complejos. En febrero de 2026, el ejército estadounidense utilizó un arma láser llamada LOCUST para atacar un supuesto dron de un cártel mexicano en el suroeste de Texas, cuando el dispositivo resultó ser propiedad de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), un caso de fuego amigo. Otro suceso ocurrido en el mismo mes implicó el cierre del Aeropuerto Internacional de El Paso debido a la detección de un dron sospechoso. En esta ocasión, el láser experimental destinado a derribar el aparato se encontró con un globo que había escapado de una celebración infantil.
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Fuentes: Xataka