Cis y la crisis de Ceuta: Un consenso en reforzar fronteras, pero una pugna por señalar a Washington y a Rabat
El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), dirigido por José Félix Tezanos, ha publicado su último barómetro, cuyos resultados dibujan un panorama de preocupación generalizada tras los recientes episodios migratorios en Ceuta. Si bien los datos sí apuntan a una demanda unánime de mayor control fronterizo, el análisis de la atribución de responsabilidades se centra en una compleja coreografía geopolítica que desvía la mirada de la gestión inmediata de los sucesos.
El consenso en la seguridad de Ceuta y Melilla
El dato más claro y unánime del sondeo es la preocupación por la seguridad territorial. Un significativo 82,2% de los españoles considera necesario reforzar las fronteras de Ceuta y Melilla. Esta cifra refleja una honda inquietud de la ciudadanía por los dos perímetros españoles en el norte de África, cuestionando la suficiencia de los dispositivos de vigilancia vigentes tras la masiva llegada de personas.
Curiosamente, el propio barómetro, en su análisis de esta crisis, no solicita a los encuestados una valoración directa sobre la gestión que el Gobierno de Pedro Sánchez ha llevado a cabo.
El señalamiento geopolítico: Washington y los sectores marroquíes
En cuanto a quién debe asumir la culpa de los episodios tensos, el CIS presenta una hipótesis geopolítica que resulta llamativa y contradictoria.
Los encuestados tienden a buscar explicaciones externas. El sondeo revela que casi la mitad de los entrevistados creen que Estados Unidos está detrás de la tensión (49,1%), mientras que un 35,4% señala a Israel, y Donald Trump lidera este señalamiento en un 33,4%.
A pesar de que el CIS registra el juicio de los encuestados ante las opciones sugeridas, este enfoque logra, según analistas, atenuar la responsabilidad de Rabat. Mientras que Rabat aflojó sus controles en medio de la crisis, el rey Mohamed VI solo aparece como responsable para un minúsculo 1,4% de los encuestados.
Este patrón genera un debate público complejo: mientras que la realidad observada fue un asalto masivo desde el territorio marroquí, la encuesta parece orientar el debate hacia una culpa externa, aunque se considera crucial el entendimiento entre España y Marruecos, valorado por el 63,4% de los encuestados como de «mucha» importancia para la seguridad fronteriza.
El trasfondo político: PSOE en primera línea, pero con resquebrajamiento
En paralelo a la tensión fronteriza, el barómetro político sitúa al PSOE en una posición de liderazgo, aunque con signos de desgaste.
Pedro Sánchez se mantiene en la primera posición de intención de voto (estimado en un 31%), pero pierde dos puntos porcentuales en comparación con la encuesta de julio. El PP registra un leve ascenso, acortando la brecha con los socialistas hasta los 5,5 puntos.
En el espectro de la izquierda, Sumar pierde terreno, mientras que Podemos consigue un repunte, subiendo más de un punto de apoyo.
En la valoración de líderes, Sánchez repite el primer puesto con 4,18 puntos. Sin embargo, los datos también reflejan una desconfianza palpable: casi siete de cada diez españoles (67,2%) no confían en el presidente. Por su parte, el PP y Vox acumulan un respaldo conjunto superior al de los partidos en gobierno.
En conclusión, el sondeo del CIS dibuja dos realidades: por un lado, un consenso popular firme sobre la necesidad de reforzar las fronteras; y por otro, un clima de confusión y señalamientos geopolíticos que diluyen la atribución directa de responsabilidad a las autoridades de Marruecos, mientras que en el ámbito político, la coalición de gobierno se mantiene en el poder, pero bajo una sombra de creciente desconfianza ciudadana.
Fuentes: El Mundo, El Español, 20 Minutos, 20 Minutos