Conmemoración del golpe de 1973 genera debate y protestas en Chile

Chile conmemoró el 53 aniversario del golpe de Estado que derrocó a Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973. La jornada estuvo marcada por actos de memoria por las víctimas de la dictadura, en un contexto donde el presidente José Antonio Kast decidió no organizar ninguna ceremonia oficial para conmemorar el suceso.
La decisión del mandatario ultraderechista José Antonio Kast, quien había defendido el legado económico del régimen militar, ha generado críticas entre la oposición política. Kast anunció que, por primera vez desde el retorno de la democracia en 1990, no habría eventos oficiales. En su declaración, el presidente chileno indicó que su prioridad era atender las urgencias de los ciudadanos, especialmente en relación con las emergencias climáticas que han afectado a varias regiones del país.
El anuncio fue calificado de «mala señal» por figuras de la oposición. Lautaro Carmona, presidente del Partido Comunista, recordó que el Palacio de La Moneda, sede de gobierno, fue objeto de un bombardeo por parte de fuerzas consideradas «sediciosas y fascistas», mientras que Claudio Orrego, gobernador de la Región Metropolitana, enfatizó la necesidad de que el país recordara la «estela de violaciones a los derechos humanos y de sufrimiento» que dejó esa fecha.
A pesar de la postura oficial del gobierno, sectores de la ciudadanía realizaron sus propios tributos. Más de cien personas se congregaron en la tumba de Allende para rendir homenaje. La hija del expresidente, Isabel Allende, criticó la negativa del gobierno a conmemorar la fecha, señalando que «Un país sin memoria no tiene futuro», e instando a dignificar a las víctimas y proyectar la sociedad hacia un futuro libre de violencia política.
Por su parte, Gabriel Boric, exmandatario, aseguró que no se requerían ceremonias oficiales para mantener viva la historia, afirmando que la memoria del evento está «grabada en la esencia misma del corazón del pueblo de Chile».
En el centro de Santiago se desarrollaron movilizaciones de manifestantes con pancartas que exigían «Muerte al fascismo». Los asistentes a estas protestas recordaron el día como un «día de luto para muchas familias chilenas», al tiempo que destacaron el tomar el poder por la fuerza y el bombardeo de La Moneda por parte de las fuerzas militares.
Según cifras oficiales, el régimen que se instauró tras el golpe del 11 de septiembre de 1973 se prolongó por diecisiete años, resultando en más de 3.200 personas asesinadas y alrededor de 40.000 individuos que sufrieron violaciones a los derechos humanos. Las movilizaciones en Santiago finalizaron con enfrentamientos entre los participantes y las fuerzas del orden, las cuales utilizaron cañones de agua para dispersarlos.
Fuentes: BBC Mundo, France24 ES
Foto de Juan Manuel Núñez Méndez en Unsplash