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Desaparecen cerca de 320 millones de dólares en la red Liquid de Bitcoin

Responsables de la sidechain Liquid informaron de la salida de 4.000 BTC de su cartera federada el pasado 6 de septiembre, lo que representa aproximadamente el 95% de los fondos y desató una investigación sobre la seguridad del protocolo.

La red Liquid, una infraestructura separada y secundaria de Bitcoin, ha sufrido un retiro masivo de activos bajo circunstancias que han generado dudas sobre la solidez de sus mecanismos de seguridad. El incidente, reportado el 6 de septiembre, implicó la salida de cerca de 4.000 BTC de la cartera federada, un movimiento que representaba casi la totalidad de los fondos custodiados y tenía un valor estimado en unos 320 millones de dólares en ese momento. Ante esta anomalía, la organización encargada de la red tomó medidas de contención, incluyendo la desactivación de los nodos puente y la solicitud a los intercambios (exchanges) de suspender temporalmente las actividades de depósito y retiro de L-BTC.

Para entender el contexto del fallo, es necesario comprender la naturaleza de Liquid. Liquid no constituye la red principal de Bitcoin, sino una sidechain, es decir, una red complementaria diseñada para facilitar el movimiento rápido de activos vinculados a Bitcoin y ofrecer funcionalidades adicionales. Este sistema opera mediante el bloqueo de BTC en la red principal, lo cual resulta en la emisión de una cantidad equivalente de L-BTC en Liquid. Esta relación está estrictamente diseñada como uno a uno, lo que implica que la federación debe mantener una reserva física de Bitcoin para respaldar el movimiento de activos en la cadena secundaria.

La trayectoria normal para la reintroducción de estos fondos desde Liquid de regreso a Bitcoin se realiza a través de un proceso conocido como peg-out, el cual requiere la participación exclusiva de miembros de la Federación. Un usuario puede llevar a cabo esta transición utilizando servicios autorizados, como SideSwap. En este caso particular, un cliente procesó una retirada de 4.000 L-BTC a través de SideSwap, y el servicio operó de manera que la Federación liberó aproximadamente 3.996 BTC correspondientes.

Sin embargo, la raíz del problema se situó antes de esta retirada. Según la reconstrucción proporcionada por SideSwap, la falla no residió en el mecanismo de salida en sí, sino en la procedencia de los 4.000 L-BTC que ingresaron a la plataforma. Blockstream, la empresa que desarrolló la red, comunicó que estas unidades habrían sido creadas a raíz de un fallo específico en Elements, el software base que sostiene Liquid. Si esta explicación preliminar se confirma, el mecanismo de salida no habría detectado irregularidades al recibir activos que el sistema ya consideraba válidos. Tanto Liquid como SideSwap han emitido declaraciones asegurando que sus respectivos sistemas no fueron comprometidos.

Es crucial señalar que el episodio no afectó la capa principal de Bitcoin. Liquid funciona en una infraestructura separada, basada en Elements y administrada por una federación, lo que significa que su seguridad depende de componentes que Bitcoin no utiliza. Durante todo el proceso, la red Bitcoin mantuvo su funcionamiento normal. Este detalle técnico permite diferenciar el incidente, ubicándolo en un fallo de una capa construida para operar con el activo, más que en una vulnerabilidad intrínseca de Bitcoin.

Tras la detección de la anomalía, aparecieron en el canal de comunicación personas que ejecutaron la operación, presentándose como «whitehats», o hackers de sombrero blanco. Estos individuos contactaron a Blockstream mediante un mensaje incluido en una transacción de Bitcoin, solicitando un contacto directo. Blockstream respondió proporcionando los datos de su equipo de seguridad, y, según Liquid, la conversación continuó en canales cifrados. La identidad de estas personas no ha sido verificada oficialmente.

A pesar de lo sucedido, los individuos responsables de la operación solicitaron que se corrigiera el error y que los nodos estuvieran actualizados antes de que se moviera el dinero. Blockstream, posteriormente, confirmó por medio de un mensaje firmado que los nodos puente ya estaban parcheados y que era seguro proceder a la devolución de los BTC. A pesar de las garantías y la promesa de devolver la mayor parte de los fondos, los 4.000 BTC siguen bajo el control de las personas que ejecutaron la transacción, y su devolución aún no se ha materializado.

Fuentes: Xataka

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