El Congreso revierte el Decreto de Vivienda: Junts, PP y Vox rechazan la ley estatal

MADRID. El Congreso de los Diputados ha rechazado el decreto ley de medidas sobre vivienda, un fallo que deroga la norma y limita su vigencia a poco más de un día. El rechazo, impulsado principalmente por PP, Vox y Junts, pone de manifiesto las profundas divisiones políticas sobre la regulación del mercado residencial en España, y fuerza a los partidos a replantear su estrategia de apoyo al Gobierno.
El resultado de la votación pública y por llamamiento fue de 178 votos a favor de la oposición —PP, Vox, Junts y UPN— frente a los 172 votos a favor del bloque de la mayoría parlamentaria (PSOE, Sumar, ERC, Bildu, PNV, etc.).
Los argumentos de la oposición
Los votos en contra fueron acompañados de argumentos sólidos, centrados en la inseguridad jurídica y el exceso de intervención estatal. Desde la bancada de Junts, y con el apoyo de otros partidos de la oposición, se criticó que el decreto sobrepasaba lo necesario, desatando la preocupación por la protección de los pequeños caseros y la libertad de propiedad.
Los argumentos clave esgrimidos fueron:
- Inseguridad jurídica: Se advierte que la normativa, en su magnitud, podría generar un caldo de cultivo para la especulación y dificultar la inversión en el sector de la vivienda.
- Doble rasero: Se señalaron inconsistencias en la protección, argumentando que los pequeños propietarios terminarían asumiendo el coste de proteger a los inquilinos vulnerables, sin recibir un apoyo suficiente.
- Exceso regulatorio: Junts fue particularmente crítico con ciertas medidas, como la prohibición de desahucios a familias vulnerables o la limitación en ciertos tipos de contratos, propuestas que consideraron excesivas o desactualizadas.
En su texto alternativo, Junts propone un enfoque que busca recortar la intervención estatal: aboga por la eliminación de la regulación del alquiler de temporada —un vacío legal que ha afectado a muchos vecinos—, favorecer los desahucios de okupas y hacer que las prórrogas extraordinarias sean voluntarias, basadas en incentivos fiscales.
Contenido y medidas rechazadas
El decreto ley original presentado por el Gobierno contenía un abanico amplio de medidas destinadas a estabilizar el mercado de alquiler. Entre las propuestas más destacadas figuraban:
- Incentivos fiscales: Reducciones en el IRPF para caseros (con porcentajes que oscilaban entre el 70% y el 100% según las condiciones del contrato y el perfil del inquilino).
- Ayudas y deducciones: Una deducción del 10% para inquilinos en zonas tensionadas con rentas bajas, y préstamos de hasta 50.000 euros sin intereses para facilitar la entrada a la vivienda.
- Impuestos sobre el inmueble: Gravamen del 10% al IVA de los pisos turísticos y la introducción de recargos en el IBI para viviendas vacías de grandes titulares.
- Protección social: La modificación de la Ley de Arrendamientos Urbanos para limitar ciertos aspectos de los alquileres y establecer mecanismos de apoyo al parque de viviendas asequibles.
Junts: Entre la crítica al Gobierno y la definición ideológica
Más allá del debate legal, el rechazo de los decretos ha servido como un claro indicador del cambio de posicionamiento político de Junts.
Analistas señalan que el partido ha pasado de ser una formación cuya principal preocupación era la autodeterminación catalana (el ‘procés’) a consolidarse como un partido de ideología liberal-conservadora. Este pivote lo sitúa en una clara competencia de apoyos con la extrema derecha, un discurso económico y de seguridad más duro, y un electorado menos centrado en la independencia.
Además, la decisión de no apoyar la legislación del Gobierno también responde a la profunda fractura negociadora con Pedro Sánchez. Fuentes indican que el partido se siente «engañado» en los últimos acuerdos alcanzados, llegando a la conclusión de que su presencia no garantiza los objetivos que busca en la política nacional, un distanciamiento que parece consolidar su alineación con la derecha política más conservadora.
Fuentes: 20 Minutos, El Diario, Europa Press
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