El fallecimiento de Gonzalo Suárez, el cineasta que defendió el poder imaginativo del séptimo arte

Gonzalo Suárez, célebre director, escritor y receptor del Goya de Honor 2026, ha fallecido este martes 29 de septiembre en su residencia de Madrid. Su partida cierra la trayectoria de un profesional reconocido tanto por sus obras cinematográficas como por su faceta literaria, dejando tras de sí un legado que reivindica la capacidad de la ficción en un mundo en constante cambio.
Suárez fue una figura polifacética que desarrolló su carrera en varias disciplinas, incluyendo la escritura y el cine. Entre sus títulos más conocidos destacan películas como La regenta, Remando al viento, Epílogo, El detective y la muerte, Mi nombre es sombra y Oviedo Express.
El homenaje al cineasta ocurrió unos meses antes de su fallecimiento, en Barcelona, donde recibió el reconocimiento de la Academia de Cine. Durante la ceremonia, Suárez dedicó el galardón a su esposa, Hélène. En su intervención, el director hizo referencia a Barcelona, un lugar clave en su vida, ya que fue allí donde inició sus primeras publicaciones, filmaciones y donde tuvo a sus cuatro hijos.
En ese discurso, el cineasta reflexionó sobre el paso del tiempo, la imaginación y la narrativa, señalando que el humor y el relato han estado presentes en toda su vida. Su discurso también abordó la relación entre la realidad y la imaginación humana, recordando la antigua creencia de que «Dios nos premia con los sueños y nos castiga con la realidad».
Frente a los avances tecnológicos y las realidades virtuales, Suárez hizo una particular defensa del cine. Argumentó que el cine se mantiene como un espacio crucial para mantener el ejercicio de la fantasía, destacando su capacidad para que el espectador se «soñe despierto». Hizo la analogía entre esta capacidad imaginativa y el arte prehistórico, comparando la función del cine con la que tuvo el primer bisonte pintado en las cavernas.
Finalmente, Suárez completó su intervención con una reflexión irónica sobre este mismo paralelo, afirmando que, en ese momento, él mismo se veía obligado a considerarse como el bisonte.
Gonzalo Suárez murió a la edad de 92 años, después de una extensa carrera marcada por el relato y la visión artística.
Fuentes: El Confidencial Cultura
Foto de Chalo Gallardo en Unsplash