Feijóo confronta a Sánchez en el Congreso: Acusa de usar la crisis de la vivienda como «rédito electoral»

MADRID. El debate en torno a la crisis habitacional y los recientes rechazos parlamentarios a los decretos de vivienda ha cristalizado en una abierta confrontación política. Durante una rueda de prensa en el Congreso de los Diputados, Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular (PP), acusó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de utilizar la legislación de vivienda con un claro «cálculo electoral», argumentando que los decretos no respondían a una necesidad ciudadana real, sino a una estrategia política.
El reproche del «rédito electoral»
El eje central de la intervención de Feijóo fue el deslinde entre la política social genuina y la maniobra electoral. Al rechazar los dos decretos de vivienda en el Pleno, el PP interpretó el desenlace como la prueba de que el Ejecutivo ha intentado resolver una problemática compleja de manera apresurada.
«Se ha utilizado a los ciudadanos para intentar sacar un rédito electoral y es despreciable», declaró Feijóo. Según el líder de la oposición, la situación de la vivienda se ha convertido en un mero escenario de propaganda. Además, cuestionó el discurso gubernamental al señalar que la carencia de vivienda no puede atribuirse únicamente a la oposición, pero sí a una política que, en su visión, es incompatible con la realidad demográfica actual.
En términos de gestión, Feijóo matizó que el problema estructural no se resuelve con decretos legislativos, sino con una política de construcción masiva, señalando que, según datos del Observatorio del Ministerio de Vivienda, el Gobierno ha sido históricamente el que menos viviendas ha generado.
El desafío de las elecciones anticipadas
La tensión acusatoria escaló cuando Feijóo retó directamente a Sánchez a convocar elecciones generales. El líder del PP argumentó que, si el Gobierno necesita una «coartada» política para llevar a cabo maniobras o para desviar la atención de otras controversias (mencionando los casos de Ceuta o la corrupción histórica), debe priorizar la disolución de las Cortes.
«Si necesita un relato para convocar elecciones y así intentar tapar la corrupción que aún no conocemos, acepto el reto. ¿Cree que tiene la coartada? Que ponga fecha», aseveró Feijóo, instando al presidente a actuar con previsión y a afrontar el desafío político.
Feijóo insistió en que la única salida «decente» y «democrática» ante la inestabilidad legislativa es el voto popular, argumentando que el Gobierno ha demostrado carecer de respaldo tanto en el Parlamento como en la opinión pública.
Preocupación por las movilizaciones callejeras
Ante las informaciones de movilizaciones sociales convocadas por el sector afectados por los desahucios, el líder del PP abordó la cuestión del potencial desvío político de estas protestas. Si bien expresó respeto por el derecho de manifestación, Feijóo manifestó su confianza en que el descontento social se dirija hacia la parte responsable de la situación actual.
«Sería bueno que eligiesen contra quién. Porque si en España ahora resulta que hay manifestaciones contra el que no gobierna, probablemente la gente se dé cuenta y cada día se desinflarán con más interés», sentenció, desestimando la preocupación por que el descontento se politizara en contra de su formación.
En resumen, la intervención de Feijóo no solo ha sido un ataque político directo al Gobierno, sino una articulación de un discurso de desafección institucional. Ha planteado la necesidad de que la política de vivienda trascienda la coyuntura legislativa y se centre en la oferta de vivienda real, señalando que la vía de la «propaganda y banderín electoral» debe concluir.
Fuentes: El Mundo, El Español, Europa Press