Grandes manifestaciones en Francia desencadenan disturbios, detenciones y daños materiales

Las manifestaciones sociales que tuvieron lugar en Francia el pasado sábado, 17 de octubre, degeneraron en episodios de violencia y caos en varias ciudades. Los protestantes salieron a la calle exigiendo mejores condiciones de vida y manifestando rechazo al Gobierno, aunque grupos de individuos fueron responsables de los disturbios.
Los enfrentamientos ocurrieron en distintas localidades, incluyendo París, donde se reportó la devastación de calles enteras, Limoges, donde fue incendiado el ayuntamiento, y Marsella, donde un grupo logró ingresar a la alcaldía. Ante los destrozos, alcaldes de la zona criticaron la situación, mientras que la oposición exigió la dimisión del ministro del Interior.
Tras las protestas, las fuerzas del orden francesas iniciaron una operación que resultó en la detención de dos mil personas, cifra que, según un balance provisional emitido por el ministro Laurent Núñez el domingo 18 de octubre, afecta en gran parte a París. Núñez indicó que los disturbios se extendieron hasta saqueos y ataques a edificios públicos. Además de las detenciones, se reportó que 600 policías, gendarmes y bomberos resultaron heridos.
Los daños materiales fueron calificados como considerables. La Federación del Comercio y de la Distribución advirtió de que las pérdidas podrían ascender a cientos de millones de euros, señalando que alrededor de 1.500 comercios sufrieron vandalismo.
El Primer Ministro Sébastien Lecornu convocó una célula interministerial de crisis para gestionar las consecuencias de los desbordamientos. El presidente francés, Emmanuel Macron, prometió castigos para los responsables de los destrozos y saqueos. A nivel internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, vinculó los disturbios con la inmigración, en un mensaje en su plataforma Truth Social.
Fuentes: France24 ES, Deutsche Welle ES
Foto de William Olivieri en Unsplash