Tecnología

La permanencia del trabajo remoto se convierte en eje de negociación laboral

El teletrabajo dejó de ser un concepto poco realista para establecerse como un elemento clave en la negociación de los contratos laborales y como una estrategia para la retención de personal cualificado. Sin embargo, el modelo aún genera tensiones significativas entre las empresas y los empleados respecto a la implementación de días presenciales en la oficina.

Un reciente informe de InfoJobs, titulado la VI Radiografía del Teletrabajo en España, ha puesto sobre la mesa los resultados de una encuesta realizada a más de 4.000 trabajadores para evaluar su situación con el trabajo a distancia. Los datos recopilados señalan un punto de fricción para las corporaciones, indicando que la reducción o eliminación de los días de trabajo remoto podría provocar un cambio en la situación laboral de muchos empleados. Según el estudio, un 35% de los trabajadores que ya laboran a distancia buscaría otro empleo si la empresa impusiera un aumento de los días en la oficina. Si la medida fuera más drástica, implicando un retorno total a un modelo 100% presencial, el porcentaje de renuncias se elevaría hasta el 39%.

No todos los trabajadores considerarían dejar su puesto ante este cambio. Un 25% se mantendría vinculado a su empleo, pero lo haría condicionando su permanencia a un aumento salarial. Solo un 13% de los encuestados aceptaría volver sin requerir modificaciones económicas, lo que representa una disminución respecto al 17% registrado en ediciones anteriores del estudio, lo cual sugiere una disminución de la motivación ante la modificación del modelo.

Ante este panorama de datos, las corporaciones están planificando su estrategia. Aunque el 75% de las compañías españolas ha manifestado que mantendrá las condiciones actuales, al menos por un año más, solo el 1% tiene previsto eliminar el teletrabajo el próximo año. Por otro lado, un 3% ha incorporado a sus planes la reducción de los días de trabajo a distancia.

El modelo más extendido en las empresas españolas no es el teletrabajo puro, sino el esquema híbrido, que combina la oficina con días desde casa. Este tipo de jornada ha sido seleccionado por el 39% de las empresas consultadas, cifra que supone un aumento con respecto al 35% reportado en 2025. En contraste, el trabajo remoto total se mantiene en un 11%.

Este debate sobre la flexibilidad es especialmente visible en el sector tecnológico. Tradicionalmente, este campo ha experimentado mayores tensiones entre los esquemas remotos y los presenciales. En este sector, la cuota de trabajo remoto alcanza un 60% de los ocupados. Sin embargo, incluso las grandes empresas tecnológicas, como Microsoft, han cambiado su estrategia al anunciar que sus empleados volverán a la oficina tres días a la semana.

En España, Ubisoft, en su sede de Barcelona, ha servido de ejemplo de esta tensión empresarial. La compañía impuso la reincorporación obligatoria a la oficina cinco días a la semana, una medida que llevó a la plantilla a manifestar huelgas indefinidas. Fuentes sindicales han interpretado esta acción como un intento de presión por parte de la empresa para deteriorar las condiciones laborales.

Al analizar las preferencias de productividad, el trabajo remoto no es unánime. El 44% de los trabajadores considera que su rendimiento mejora al trabajar desde casa, atribuyéndolo a la mejor capacidad de concentración y a la reducción de posibles distracciones. Frente a esto, el 26% prefiere el entorno de la oficina para realizar esta tarea.

No obstante, la oficina sigue considerándose el mejor entorno para ciertas actividades. El 59% de los empleados afirma poder desarrollar tareas en equipo de manera más eficaz en la oficina, mientras que el 51% considera que las reuniones funcionan mejor presencialmente. Otros porcentajes indican que resolver imprevistos es mejor hacerlo en la oficina (47%) y tomar decisiones importantes (39%).

A nivel macro, la adopción del teletrabajo en España sigue por detrás de la media europea. Según información del INE, el 7,9% de los ocupados trabajó desde casa la mitad o más de sus jornadas en 2025, lo que supone un ligero aumento respecto al año anterior. Sumando el trabajo ocasional, esta cifra ronda los 3,5 millones de personas. Sin embargo, esta tasa sigue por debajo de la media europea, que, según datos de

Fuentes: Xataka

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