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La presión judicial aumenta en el caso Plus Ultra: Zapatero enfrenta el vacío explicativo de joyas millonarias mientras la defensa de la ex cúpula de la aerolínea admite pagos por ‘mediación’

Madrid, España. El caso Plus Ultra sigue siendo un foco de intenso escrutinio judicial en la Audiencia Nacional. La investigación se centra en la presunta trama de tráfico de influencias en torno al rescate de 53 millones de euros otorgado a la aerolínea durante la pandemia. Mientras la defensa de José Luis Rodríguez Zapatero se encuentra en una situación legal precaria, la causa ha avanzado con los testimonios de altos directivos de la compañía, quienes han admitido realizar pagos considerables a empresas vinculadas al ex líder socialista.

Admisión de pagos por ‘acompañamiento’

El juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, ha llamado a declarar a Julio Martínez Sola, expresidente de Plus Ultra, y a Roberto Roselli, exCEO de la compañía. Ambos directivos, quienes dimitieron a finales de julio, han arrojado luz sobre el mecanismo financiero detrás del rescate, admitiendo haber pagado «elevadas cantidades de dinero» para asegurar el acuerdo.

Según los exdirectivos, Plus Ultra pagó aproximadamente el 1% del valor total del rescate —un total de 530.000 euros— a Julio Martínez Martínez, socio de Zapatero. Este pago se justificó como necesario para evitar el colapso financiero de la empresa, describiéndolo, eufemísticamente, como un pago de «acompañamiento» o por «honorarios mensuales. Elaboración de informe».

Los pagos se desglosaron entre diversas empresas vinculadas a Martínez Martínez, como Análisis Relevante. La defensa argumentó que esta fue una «medida desesperada», ya que no disponían de información fidedigna sobre las actuaciones exactas necesarias para influir en la concesión de los fondos por parte de la SEPI.

En sus testimonios, Sola y Roselli también recordaron el contacto inicial: Zapatero habría llamado a Martínez Sola desde un número oculto en abril de 2020, en un contexto de paralización aérea y dificultad financiera de la aerolínea. Sin embargo, los directivos reconocieron que en aquella conversación no se mencionó ningún tipo de remuneración.

El dilema de las joyas y el vacío explicativo

Paralelamente a los alegatos sobre los pagos, la situación legal de Zapatero se ve cada vez más comprometida.

En el plano procesal, el juez Calama ha rechazado múltiples intentos de anular el procedimiento, desestimando la nulidad de actos cruciales como la asunción de competencia por la Audiencia Nacional, los registros policiales, o el bloqueo de cuentas bancarias de la familia Zapatero.

El foco de tensión, sin embargo, reside en el origen de las joyas. Desde el 19 de mayo, agentes de la Udef incautaron al ex presidente socialista un lote de joyas de valor millonario halladas en una caja fuerte de su despacho oficial.

Desde su citación como imputado el pasado 17 de junio, Zapatero ha mantenido un silencio absoluto ante Calama sobre el origen de estas piezas, a pesar de haber marcado un plazo de diez días para ofrecer una explicación. Este silencio, interpretado por los investigadores como un «indicio poderosísimo», sitúa a Zapatero en una posición de indefensión judicial, sin haber logrado acreditar la procedencia lícita de los activos incautados.

La convergencia de estos hechos —los pagos admitidos por terceros y la falta de explicación sobre sus bienes personales— pinta un panorama judicial cada vez más complejo y restrictivo para el ex líder del Partido Socialista.

Fuentes: El Mundo, Europa Press

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