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Metro de Sol cerrado por riesgo sanitario: La disputa entre el Gobierno y la acampada en la Puerta del Sol

MADRID. La estación de Metro de Sol ha sido suspendida temporalmente y permanecerá cerrada hasta nuevo aviso para llevar a cabo «trabajos de limpieza urgentes», debido a la detección de altos niveles de amoníaco en los pozos y accesos de ventilación, causados por la acumulación de orina, excrementos y otros residuos orgánicos de la acampada asentada en la Puerta del Sol.

Los responsables de Metro de Madrid alertan sobre las «graves condiciones de salubridad» que hacen imposible garantizar la seguridad de los trabajadores, mientras que las autoridades regionales ejercen presión sobre las instituciones gubernamentales para que desmantelen el campamento y permitan la intervención.

La razón del cierre: Gas tóxico y residuos orgánicos

Según informes especializados, la acumulación de desechos en las infraestructuras subterráneas ha generado un riesgo ambiental significativo. Expertos han detectado valores compatibles con la «presencia, acumulación y fermentación de orina», señalando mayores concentraciones de contaminantes en los pozos de ventilación.

El informe técnico adjunto advierte sobre la presencia de gases considerados «altamente tóxicos y neumotóxicos», lo que obliga a Metro a suspender el servicio de las tres líneas que convergen en Sol.

Para Metro, esta situación exige una intervención especializada que requiera el acceso mediante vehículos industriales, como camiones de aspiración, para retirar los residuos sin propagar la contaminación.

La exigencia política: Retirar la acampada

El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, ha remitido una carta al delegado del Gobierno instando a que se tomen medidas inmediatas para desalojar la acampada.

Rodrigo advierte que la ocupación de la Puerta del Sol «impide la realización de estos trabajos» y que no se trata solo de una actuación puntual, sino de establecer condiciones permanentes que permitan el mantenimiento futuro de la estación.

En un tono de urgencia, Rodrigo apela al «sentido de la responsabilidad» para volver a reclamar la normalidad en un «enclave y a una estación de gran importancia para nuestra ciudad».

Por su parte, Metro de Madrid ha cifrado en 186.649 euros el perjuicio económico de la acampada hasta el miércoles por los cierres parciales y totales de accesos y la subsiguiente caída de viajeros.

Contrapunto: Cercanías mantiene operativo el acceso

No obstante, la situación no es uniforme en toda la estación.

Mientras que Metro ha suspendido el servicio por seguridad sanitaria, fuentes de Renfe Cercanías han aclarado que la estación de tren permanece abierta y que en su acceso principal, denominado ‘la ballena’, no han detectado «problemas de salubridad».

Cercanías ha señalado que no ha recibido requerimientos de cierre por parte de las autoridades y ha mantenido que sus trenes seguirán haciendo parada en Sol como si nada hubiera ocurrido.

En contraste con los avisos de Metro, los sindicatos mayoritarios (CC.OO., UGT y Solidaridad Obrera) han emitido comunicados distanciándose de la decisión de cierre, asegurando que no fueron quienes solicitaron la paralización del servicio.

El Gobierno regional ha lamentado los inconvenientes en la movilidad, pero reitera su prioridad en «la salud y bienestar de los trabajadores de Metro».

Fuentes: El Mundo, El Español, Europa Press

Foto de Nicole Arango Lang en Unsplash