Nuevo pacto de seguridad en Groenlandia refuerza la cooperación nórdica y atlántica
El acuerdo de seguridad en Groenlandia, anunciado el pasado viernes por Estados Unidos, ha sido recibido positivamente por autoridades de Dinamarca y por organismos de la OTAN, quienes consideran que el pacto refuerza la estabilidad en la región ártica y el Atlántico Norte.
El pasado sábado, 19 de septiembre de 2026, el presidente estadounidense Donald Trump formalizó un acuerdo que otorga a Estados Unidos un control de seguridad «permanente» sobre la isla. Según lo comunicado por la Casa Blanca, este pacto asegura a Washington la capacidad de desplegar tropas y establece que ningún adversario de EE. UU. podrá establecer una base, mantener una presencia militar o realizar inversiones sensibles en Groenlandia sin la aprobación explícita por escrito estadounidense.
En respuesta al anuncio, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, manifestó su convencimiento de que este pacto fortalece la seguridad común de la región. Frederiksen detalló que el acuerdo garantiza la soberanía y la integridad territorial de Dinamarca, a la par que reconoce el derecho del pueblo groenlandés a la autodeterminación. Por su parte, el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, calificó el pacto como beneficioso para todas las partes interesadas, señalando que este reconocimiento valida los intereses de Groenlandia y su papel en la colaboración internacional.
A nivel militar, el acuerdo ha sido recibido con apoyo por la Alianza Atlántica. El almirante Giuseppe Cavo Dragone, presidente del Comité Militar de la OTAN, calificó la disposición como un avance muy bienvenido para la organización. Un portavoz de la OTAN complementó que la medida contribuirá a fomentar la estabilidad y la cooperación en lo que describió como una región vital.
La preparación militar en la zona ha sido constante. El Centro del Mando Conjunto de la Fuerza (JFC) informó sobre las actividades de entrenamiento recientes en el Alto Norte, donde aeronaves aliadas realizaron ejercicios conjuntos. Estos entrenamientos incluyeron la participación de F35 daneses junto a F16 estadounidenses y F18 canadienses, contando además con el apoyo de reabastecimientos en vuelo francés.
Las autoridades danesas han expresado su expectativa de que este pacto culmine un largo período de incertidumbre, reforzando la seguridad en el Atlántico Norte y el Ártico. No obstante, fuentes de medios daneses han señalado que, a pesar de la presentación de este acuerdo como un gran triunfo, su estructura guarda similitudes con un pacto de defensa preexistente de 1951.
Fuentes: Deutsche Welle ES, Europa Press Internacional