Oleoducto de Arabia Saudí sufre ataques y es cerrado preventivamente
Las autoridades saudíes han suspendido el funcionamiento del oleoducto Este-Oeste tras sufrir múltiples ataques con drones en las regiones de Riad y Medina. Los incidentes obligaron a implementar el cierre de emergencia, y las autoridades han señalado que la responsabilidad recae en drones procedentes de Irak.
El oleoducto Este-Oeste, también conocido como Petroline, es una arteria energética vital para Arabia Saudí. Esta infraestructura transcurre por unos 1.200 kilómetros, desde los campos petroleros situados en el Golfo Pérsico hasta las instalaciones de exportación en Yanbu, en la costa del Mar Rojo. Su capacidad máxima es de siete millones de barriles diarios, siendo la vía principal para el suministro de crudo a los mercados mundiales.
La relevancia estratégica del oleoducto ha aumentado considerablemente en el contexto de tensiones en el Estrecho de Ormuz. Permite al país desviar parte de su producción petrolera hacia Yanbu, manteniendo una alternativa de exportación que mitiga el impacto de las restricciones marítimas o los potenciales bloqueos en las rutas tradicionales.
Los ataques ocurrieron durante la mañana del jueves, dejando varios heridos. El Ministerio de Energía saudí confirmó el cierre preventivo y notificó que equipos técnicos se movilizaron de inmediato a las zonas afectadas para evaluar la seguridad y el estado de las instalaciones.
Respecto al origen de los ataques, el Ministerio de Asuntos Exteriores saudí atribuyó el incidente a drones que salieron de territorio iraquí. En un comunicado, Riad precisó que, si bien se ha cerrado la vía por precaución, el país no responderá militarmente ante esta situación, siguiendo una solicitud formulada por el primer ministro iraquí. No obstante, las autoridades saudíes recordaron que conservan el derecho a aplicar cualquier medida que consideren necesaria para proteger su soberanía y la seguridad de sus infraestructuras.
Por su parte, las autoridades iraquíes han condenado los ataques y han anunciado que se llevará a cabo una investigación urgente para determinar quién es el responsable. Irak reiteró que cualquier acción que ponga en riesgo la estabilidad de Arabia Saudí es condenada, y que el territorio y espacio aéreo iraquíes no deben utilizarse para lanzar ataques contra terceros países.
Es importante recordar que esta infraestructura ha sufrido amenazas y ataques en el pasado. En abril, unos ataques iraníes provocaron una reducción temporal del bombeo, mientras que a finales de julio, los hutíes habían afirmado atacar diversos objetivos y puntos sensibles en la ruta del oleoducto.
Fuentes: El Mundo, Europa Press