Relaciones institucionales del Barça se fortalecen en Copenhague ante UEFA y EFC
El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, participó en la 33ª Asamblea de la EFC en Copenhague, realizando encuentros con figuras clave del fútbol europeo que buscan consolidar la relación del club con las principales instituciones continentales.
Laporta aprovechó su presencia en la Asamblea de las European Football Clubs (EFC), en la que asistió junto a Nasser Al Khelaïfi, presidente del Paris Saint-Germain y de la propia EFC, y Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA. El propósito de estos encuentros fue reforzar los lazos del club con ambas organizaciones tras un período caracterizado por la superación de una crisis.
Desde el punto de vista institucional, el club catalán ha recuperado un buen acuerdo con la EFC y la UEFA. Este proceso se inició un año antes, con la asistencia del Barça como invitado a la Asamblea de la EFC en Roma, y se consolidó a principios de 2025, poco antes del proceso electoral barcelonista. En aquella ocasión, el Barcelona solicitó formalmente su reincorporación a la EFC, de la cual había salido en el contexto del proyecto de la Superliga. Su aceptación se concretó el pasado 13 de febrero, día en que el Consejo de la EFC aprobó de manera unánime el regreso del club tras el anuncio de su salida de la Superliga.
En esta misma reunión en Copenhague, Laporta manifestó su interés en postularse para un puesto de vicepresidencia dentro del Consejo de la EFC, una meta que se enmarca en las elecciones que se realizarán en la próxima Asamblea, programada para 2027. El buen entendimiento entre Laporta, Al Khelaïfi y Ceferin ha sido un factor clave para el mantenimiento de un ambiente favorable con ambas entidades.
Además del ámbito de gobernanza, durante los encuentros se abordaron varios temas de índole deportiva y financiera. En relación con la UEFA, está pendiente el tema de la multa por incumplimiento del ‘fair play financiero’ del Barcelona. Inicialmente, la sanción ascendía a 60 millones de euros, cifra que fue reducida a 15 millones de euros. El plan de reducción de fondos negativos exigido por la UEFA implicó el compromiso del club blaugrana de ajustar sus finanzas. Actualmente, el Barcelona se enfrenta al riesgo de tener que pagar el remanente de la multa, aunque ha presentado propuestas de solución que implican el aplazamiento del pago restante, cumpliendo con estos pactos evitaría afrontar la sanción final.
Otro punto de discusión fue el llamado ‘caso Negreira’, que ha sido mediáticamente intenso y denunciado por el Real Madrid. Sin embargo, se señaló que la UEFA no tendría potestad para sancionar si se abre un expediente en el Barcelona, ya que los instructores del caso se inhibieron al no existir una sentencia condenatoria emanada de la justicia deportiva española. Respecto al avance judicial, la instrucción del caso se encuentra en su recta final, dado que la jueza no ha aceptado nuevas prórrogas solicitadas por el Real Madrid para mantener el proceso abierto.
Finalmente, la estabilidad de las relaciones entre el Barcelona y la UEFA encuentra respaldo en eventos futuros. La elección del Spotify Camp Nou como sede de la final de la Champions League en 2029 ha confirmado la buena trayectoria de las relaciones entre el club y la UEFA, desmontando información que hacía referencia a posibles sanciones.
Fuentes: Mundo Deportivo