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Escándalo en el PSOE por negocios inmobiliarios fuerza la dimisión de Montse Mínguez en medio de disputas políticas y encuentros de líderes autonómicos.

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Pedro Sánchez respalda inicialmente a la portavoz ante la polémica, mientras Emiliano García-Page maniobra entre el ámbito socialista en Toledo y sus agendas de inversores en Italia.

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La semana política se ha visto marcada por profundas divisiones en el PSOE, tras la dimisión de la portavoz de la Ejecutiva Federal, Montse Mínguez, en el contexto de una polémica por los negocios inmobiliarios de su pareja. Paralelamente, los encuentros de líderes autonómicos como Emiliano García-Page han puesto de relieve el creciente distanciamiento entre las agendas políticas de los diferentes bloques.

El escándalo de Mínguez y el resquebrajamiento en el PSOE

La portavoz socialista, Montse Mínguez, ha anunciado su dimisión de todos los cargos en el partido, incluyendo su candidatura para las próximas elecciones al Congreso de los Diputados. Mínguez justificó su decisión en un comunicado como lo más adecuado para el «proyecto colectivo», argumentando que en un momento crucial para el país la responsabilidad debe primar sobre cualquier consideración personal.

La controversia estalló tras la publicación de detalles sobre el implicado de su pareja, Sergi Vélez, consejero delegado del grupo inmobiliario Nest Capital, que mantiene cargos en diversas sociedades y acumula inversiones en el sector. Las cifras generaron incomodidad para el PSOE en un momento en que el partido estaba centrando su ofensiva en el debate de la vivienda.

Pese al escándalo, el PSOE ha manifestado respetar su decisión, agradeciendo su compromiso y «trayectoria intachable». El propio Pedro Sánchez confirmó inicialmente su respaldo a la portavoz, aunque más tarde explicó que la renuncia había sido voluntaria, citando el desgaste personal y el «odio» sufrido por algunos líderes.

Dirigentes del partido, como Patxi López y Félix Bolaños, han intentado desactivar la polémica, defendiendo la trayectoria de Mínguez y minimizando la importancia de los negocios familiares.

Ataques de la oposición y el debate de la vivienda

La oposición, liderada por el Partido Popular, ha convertido el caso en munición electoral, acusando al PSOE de «incoherencia» e «hipocresía». Los populares han reactivado el mensaje de la vivienda, creando paralelismos con desahucios y vinculando el caso de Mínguez al debate de los «fondos buitre».

Simultáneamente, el presidente del Gobierno ha sido objeto de críticas en cuanto a sus agendas. García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, ha estado en Toledo para participar en el Comité de Recursos Naturales, mientras que sus actividades se han cruzado recientemente con sus planes de viaje a Italia para reunirse con empresarios y inversores interesados en la región, lo que ha sido señalado por observadores políticos.

Maniobras políticas y distancia de los líderes

El ámbito político se ha caracterizado también por el movimiento de los líderes autonómicos.

García-Page ha manifestado su disconformidad con el formato del Comité Federal del PSOE en Madrid, considerándolo un acto de «trámite sin posibilidad de intervención». Ante esto, el líder socialistas de Castilla-La Mancha ha decidido no asistir al evento, destinado a ratificar las listas electorales para las generales del 29N.

En un contraste de agendas, mientras se desarrollan los conflictos internos en los partidos, los movimientos de los dirigentes muestran una tendencia a la gestión paralela de agendas: los encuentros con militantes socialistas en Toledo contrastan con las previstas reuniones de García-Page con inversores y empresarios en Italia.

Fuentes: El Mundo, El Español, 20 Minutos, Europa Press

Foto de Elena Leya en Unsplash