Tecnología

Varia el precio de productos como el Big Mac según la ubicación

La implementación de inteligencia artificial por parte de McDonald’s para ajustar dinámicamente los precios de sus menús está generando debates sobre la autonomía de los franquiciados, la transparencia para el consumidor y el cumplimiento de normativas antimonopolio.

El sistema de fijación de precios algorítmicos está permitiendo a McDonald’s modificar los costos de productos estandarizados, como el Big Mac, con fluctuaciones significativas incluso cuando los locales se encuentran a pocos kilómetros de distancia. Según reportes, el precio de un mismo artículo pudo pasar de 5,69 dólares en un establecimiento de Fresno (California) a 6,89 dólares en otro, lo que representa un aumento considerable de hasta un 21% por meras variaciones geográficas.

Esta estrategia de precios está impulsada por el uso de la inteligencia artificial y el aprendizaje automático. McDonald’s utiliza esta tecnología para calcular un precio que se considera «óptimo» para cada artículo en cada uno de sus casi 14.000 restaurantes de Estados Unidos y otras regiones. El análisis del sistema se nutre de millones de transacciones diarias, permitiendo evaluar la disposición a pagar de la clientela en una zona determinada. Además, la plataforma incorpora información de precios públicos de los competidores directos, como Burger King y Wendy’s, lo que ayuda a modelar el entorno de mercado.

Técnicamente, el sistema proporciona a los locales recomendaciones operativas basadas en la sensibilidad del precio local, mostrando advertencias como «su restaurante muestra sensibilidad media al precio». El desarrollo de esta herramienta está a cargo de una firma como Tiger Analytics, aunque las reglas fundamentales y los objetivos del sistema son definidos por la central de McDonald’s. Entre las pautas que rigen los aumentos de precios, el sistema tiene instrucciones para concentrar las subidas en productos que no han sido encarecidos en los últimos dos años, o requerir que un producto solo suba de precio si al menos el 30% de los establecimientos ya ha efectuado dicha modificación. También se establecen restricciones, como excluir la subida de precios en helados y bebidas durante el verano.

A pesar de que McDonald’s sostiene que los franquiciados tienen la potestad de fijar el precio final y describe la IA como una mera herramienta de recomendación para ayudar en la toma de decisiones informadas, algunos franquiciados reportan sentir presión al colaborar con el consultor y

Fuentes: Xataka

Foto de Annie Spratt en Unsplash